¿Crees que no serás feliz si no tienes pareja?

El dolor de estar solo puede ser profundo para algunas personas. Si este es tu caso, antes de nada, mira de entender el significado y las implicaciones de estar sólo y las posibles causas de porqué te sientes así.

«Unos persiguen la felicidad, otros la crean»

Destierra ya, el mito del soltero/a triste

El mito de la felicidad basado en que sólo se puede ser feliz con pareja, resulta tan convincente como erróneo

Es verdad, que la mayoría de las personas acaban casándose o entablando una relación de pareja estable y duradera, pero esto no significa que sean personas felices, ni mucho menos. Tú, puedes estar dentro de esa minoría de personas sin pareja y ser tanto o mucho más feliz.

Por los datos conocidos de las investigaciones, sobre la mayor felicidad general manifestada por las personas casadas o emparejadas, es posible que te asalten una diversidad de emociones tales como decepción, soledad, rechazo, ira…

Puede que incluso hayas sido discriminado por los empresarios, la Hacienda pública, el sistema político, y desairado por los amigos con pareja … por no servirles para sus intereses concretos.

A lo mejor, encima, eres de las personas que siempre ha soñado con una boda de cuento de hadas o con un cocinar para alguien para luego ver románticamente abrazados una película en el sofá.

Si te sientes identificado/a con alguna de las anteriores situaciones pareciera que estar soltero no puede ser sino algo doloroso y solitario.

Debes en este momento, examinar detenidamente, hasta qué punto tu mente ha sido dominada e influenciada por  ciertas fantasías románticas suscitadas, muy probablemente, por la cultura en la que estamos inmersos y/o por las normas sociales, que estipulan lo que se espera que todos cumplamos en cada etapa de la vida.

Probablemente, tus fantasías color de rosa, también, habrán sido alimentadas por tus padres, amigas, las películas, la literatura, el marketing, la publicidad…Estas fantasías románticas comportan la asunción de que sólo disfrutarás de la verdadera felicidad cuando encuentres una pareja ideal, a tu media naranja, a tu príncipe azul o princesa .

Se te propone como asunto importante, que antes de decidir cómo actuar, examines el verdadero valor de este mito de la felicidad.

Dicen los eruditos que los individuos más felices son aquellos que están casados en relaciones sentimentales duraderas y estables. Y aunque esto sea técnicamente cierto, solo hablan de la felicidad en general, lo que no lleva a experimentar felicidad de forma habitual o frecuente.

Esta comparación de felicidad es muy dispar cuando se comparan a las casados/as, supuestamente más felices, con los que se han divorciado y a los separados o viudos. Pero hay estudios que revelan que a los individuos que siempre han permanecido solteros también les va francamente bien.

Los recién casados, realmente, experimentan un aumento de la felicidad, un gran subidón de felicidad, a raíz del recién contraído matrimonio que dura una media de 2 años. Después del segundo año se vuelve irremediablemente, a los niveles normales de felicidad de cada cual. Los solteros no experimentan este subidón inicial, pero tampoco sufren del declive posterior.

«Para lograr un matrimonio feliz, es necesario enamorarse muchas veces…de la misma persona».

Joseph M. McLaughlin

Lo mismo ocurre con las estadísticas sobre los solteros/casados y la salud de cada cual. Las personas casadas que nunca se han divorciado, al parecer, son más sanas y viven más, que las que las personas casadas que posteriormente se divorcian. Las personas que siempre han sido solteras, están igual de sanas que las que siempre han estado casadas y viven exactamente el mismo número de años. Estos datos son sorprendentes puesto que el matrimonio, el amor y las relaciones íntimas parecen estar en el origen de la felicidad, la identidad y el sentido de la vida para las personas.

El matrimonio, el amor y las relaciones íntimas están en el origen de la felicidad, la identidad y el sentido de la vida del ser humano

Las personas que permanecen solteras toda la vida, ciertamente, no están necesitadas de nada, porque extraen el valor y el sentido de vida, de otras fuentes variadas de sus vidas; a saber, por ejemplo, de amigos, hermanos, otros miembros familiares, vecinos, trabajo, aficiones, dedicación a otras causas…

En una palabra, las personas solteras no colocan todos los huevos en el mismo saco.

Las personas solteras aunque no cuentan con las ventajas de un supuesto buen matrimonio (no todos los matrimonios son buenos, a pesar que se siga en ellos por motivos varios y legítimos para cada cual), si tiene identidades independientes, como por ejemplo, tener como trabajo corredor de bolsa o peluquero, ser un afectuoso hermano, ser un cercano amigo, ciclista, jardinero/a, cocinero/a… es improbable, que éste soltero pierda la confianza en sí mismo, el sentido de competencia y/o la alegría de vivir.

Con independencia de las elecciones vitales de cada uno, o la ausencia de ellas, siempre tendrá algo en lo que distinguirse, dedicarse, ocuparse y disfrutar. O bien, por ejemplo, un triatlón apasionante, una complicada y productiva charla de trabajo, un comida distendida con sus vecinas, una broma cómplice con sus hermanos…

El hecho más notable de los solteros/as es que en general, parece que tienen muchas más relaciones satisfactorias, duraderas y significativas con los demás

Los solteros, tienden a estar más unidos a sus hermanos, primos, sobrinos y siguen haciendo nuevas amistades con los años (están más abiertos a ello). También, mantienen mejores relaciones (cantidad y calidad) con sus amigos.

De hecho, los investigadores señalan que los compañeros íntimos de los solteros son personas que ellos han escogido, mientras que los amigos de los casados suelen ser sobrevenidos (por ejemplo, los padres de los amigos de los hijos, la familia política, los amigos/compañeros del cónyuge…).

En particular, sabemos que las mujeres mayores que siempre han sido solteras, normalmente tienen hasta una docena de amistades importantes y significativas, las cuales han mantenido durante decenios. Esto no lo pueden decir tan alegremente los casados y particularmente, los casados padres.

Ningún individuo, ni siquiera el amor de nuestra vida, puede serlo todo para nosotros, ni serlo siempre, en todas las situaciones

A veces, ansiamos un apoyo emocional durante una crisis personal, un estímulo intelectual, una opinión, un consejo técnico o financiero, una entusiasta palmadita en la espalda que nos saque del mal humor o de la rutina…Sin embargo, en demasiadas ocasiones confiamos excesiva y solamente en nuestra pareja, y hay que tener claro, que probablemente nuestra pareja no puede con todo, no puede (porque no sabe, no está capacitado, no tiene experiencia…) satisfacer todas las necesidades que tenemos.

En este sentido, los casados están probablemente más en desventaja. Es así, porque los solteros tienen habitualmente más círculos de amistades y más entornos sociales que han ido cultivando con más dedicación y han ido alimentando durante decenios. También, están bien situados o incluso a veces, mejor, para beneficiarse de compañía y apoyo, en posibles emergencias, problemas, tensiones e igualmente en los triunfos que te da la vida.

En conclusión, abundan las investigaciones que demuestran que son las relaciones interpersonales gratificantes y sólidas las que hacen felices a las personas. Sin embargo, la relaciones claves no tienen porqué, ser ni sexuales ni románticas. El sexo y el romanticismo no es lo más importante de la vida. En la vida hay muchas áreas y muy importantes, afortunadamente. Aunque cada persona decide su área y la edad condiciona mucho a ese respecto, esto no puede ser una excusa para no sentir felicidad.

Las relaciones interpersonales significativas y claves en la vida, no tienen porqué ser ni sexuales ni románticas

Intenta ser tu soltero/a mejor posible.

Intenta ser tu propio soltero/a de oro.

Lo más importante para ti, eres tú, grábatelo. Tú eres el máximo amor de tu vida.

Que tú seas lo más importante para tí y el máximo amor de tu vida, no significa, ni mucho menos, que seas un narcisista, egocéntrico, egoísta malévolo y sin empatía, porque si te conviertes en eso, olvídate, la gente no se acercará a tí y si lo hacen será sólo por interés, que cuando se les acabe, desaparecerán tal y como han venido.

Intenta ser lo mejor que puedas, primero de todo. Tu mejor versión. Independientemente de tu estado civil 

En ocasiones tenemos la penetrante y desasosegante sensación de que jamás seremos felices sin una pareja sexual y romántica. En este punto hay varios caminos para dirigir nuestra energía:

1. Esforzarnos todo lo posible, sin prisas, por conocer a tantas personas y candidatos como podamos.

Nos apuntamos a todas las actividades, cursos,… que podamos y salimos a todos las fiestas y cumpleaños que se tercien. De esta manera hay más probabilidad que, a su debido tiempo, alguno/a nos resulte adecuado para lo nuestro.

2. Pensar en que podemos ser perfectamente felices sin una pareja sentimental y sexual.

Nos liberamos de este cansado y obsesivo objetivo de encontrar a nuestra media naranja o príncipe azul y nos centramos en construirnos una formidable vida plena y valiosa como persona soltera o sin pareja y persona independiente y autónoma. No tenemos porqué dejar la puerta cerrada a una futura relación, simplemente lo descartamos como el sueño y motivo predominante de nuestra vida, ahora, y nos centramos en otras  áreas más fáciles o constructivas para nosotros en estos momentos.

3. Centrarnos en hacer el máximo posible por convertirnos en una persona más feliz, optimista y completa, con la confianza de ser la mejor opción para atraer a personas interesantes.

Luchamos por concentrar nuestras fuerzas y energías, en lograr nuestra mejor versión, para así aumentar nuestro atractivo personal a una mejor pareja posible para nosotros y/o a otras personas interesantes para nuestra vida. Por ejemplo, si somos arquitectos, intentamos promocionar en el trabajo, dedicando más horas o haciendo un máster que me proporcione el máximo de herramientas, para asombrar a algún compañero majo, al jefe… o podemos dedicar los fines de semana a tener una figura diez de gimnasio, para quíen sabe… si llegar a levantar alguna admiración o suscitar algún acercamiento para pedirnos consejo…

Nos centraremos en la tercera opción. Ser nuestra mejor versión de persona, amarnos genuinamente como a nadie en el mundo y acompañarnos siempre incondicionalmente a nosotros mismos.

Tu felicidad es asunto tuyo y de nadie más

No necesitamos a nadie más que a nosotros mismos para ser felices. Ya somos adultos, nuestra felicidad es asunto nuestro. Ya no tenemos a nuestros padres para que nos provean. Es un asunto nuestro, de promocionar nuestro interior y nuestro amor propio y tiene que ver con nuestras acciones y pensamientos. Aunque como todo, la genética (50%) y las circunstancias(10%), también llevan su parte, nosotros como adultos, tenemos un 40 % restante de responsabilidad en lo que hacemos para ser felices.

Con una versión muy lograda y mejorada de nosotros mismos, nos convertimos en una persona más optimista, más positiva y más feliz, ya que disfrutamos de nuestra vida actual y presente, al máximo. Ahora ya no tenemos esas altas y exigentes pretensiones de tener una pareja, como antes, nos hemos liberado.

Esto hace que proyectemos en los demás más buen rollo, alegría, plenitud y un sano desinterés e indiferencia de no estar obsesivamente a la caza/búsqueda de alguien perfecto. Estaremos además, menos ansiosos y cualquier posible candidato/a que por casualidad se cruce en nuestro camino, puede verse incluso, menos presionado, aunque pueda solo ser un tema inconsciente.

En este estado de soltería o de estar sin pareja, escogida como mejor opción, estaremos lo más plenos posible y esto se transmite a los demás. El ser humano es así, lo que quiere a su lado, es una pareja que le aporte más de todo, que no le reste de nada y encima, que no parezca que lo quiere cazar de por vida o de forma estable y duradera. En fin, siempre deseamos cosas bastante imposibles, pero somos así.

¿Cómo podemos convertirnos en una persona tan auténticamente positiva, alegre y optimista?

1. Revisar nuestra idea de optimismo.

No queremos tener la idea de Voltaire (1759): “La manía por sostener que todo va bien, cuando las cosas van mal”.

Esto último, puede llegar incluso a ser un optimismo tóxico.

Aquí optamos por una definición mucho más limitada y sencilla: “Queremos que de un modo u otro las cosas no salgan demasiado mal”.

Cuando nos sentimos aislados y solos, crear nuestro mejor yo posible exige, al menos al principio, de un optimismo humilde, que sería algo así como:

  • La simple expectativa de que lograremos superar el día en sano equilibrio.
  • La idea de que quizás no consigamos todo lo que deseamos, pero sí algunas de las cosas que queremos.
  • Confiar en la vida. No pasa nada por confiar un poco en la vida. Confiar en que no seremos derrotados. Son difíciles las derrotas muy estrepitosas.
  • La idea que aunque las cosas no salgan bien, ya mejorarán, porque estamos ahí, luchando y construyendo.

Ya sea grande o pequeño el optimismo que tengamos, lo cierto es que, es muy fácil flaquear con las expectativas de futuro en ciertas ocasiones y circunstancias negativas. Para estos momentos, hay muchas actividades que podemos hacer, refrendadas por los investigadores. Lo que hacen estas actividades, es estimular nuestro pensamiento más positivo y de afrontamiento.

⇒ Ejercicio 1: llevar un diario de metas/sueños futuros y las medidas tomadas para conseguirlo. 

Dedicar entre 10 a 20 minutos a anotar nuestros sueños/esperanzas para el futuro. Por ejemplo:  Dentro de 10 años, estaré casado/a y tendré una casa propia.

  • Imaginemos que esa meta/sueño se hace realidad.
  • Describimos por qué medios podríamos alcanzar esos deseos/metas de ahora y cómo viviríamos en el futuro, dentro de esos 2, 5,10,  años.

(Tampoco hay que volverse loco con los deseos, hay deseos que son fantasías y que difícilmente están a nuestro alcance por variados motivos. Y hay que distinguir también entre deseos y necesidades. Los deseos son infinitos y caprichosos y tenemos que alinearlos en la medida de nuestras necesidades para que no dominen nuestras vidas de forma tirana).

Con este ejercicio, aunque sólo dediques un par de minutos, se consigue que las personas sean más felices e incluso vivan más saludablemente.

Este ejercicio es también, una buena idea para ejercitar nuestros músculos optimistas cuando nos enfrentamos a los pequeños asuntos diarios que ponen a prueba nuestra confianza.

Por ejemplo: ¿Debería sentarme al lado de aquel tipo majo que está leyendo una de mis novelas favoritas?. Pues sí. Así ejercitas tu afrontamiento y positivismo en situaciones menores y estarás mejor preparado cuando surjan temas importantes como, por ejemplo: “Todos los novios me dejan”, “No estoy hecha para el mundo de la pareja”. Ya estaré entrenada  en acciones positivas que levantan el ánimo.

Es asimismo, conveniente plantearse ciertas cuestiones para poner también los pies en el suelo, como:

⊕ ¿Y si nuestros objetivos/sueños sobre encontrar una pareja ideal, son extremadamente difíciles o exigentes o incluso impracticables e imposibles?

⊕ ¿Y si nuestras expectativas sobre el futuro, son extraordinariamente elevadas y casi inalcanzables para alguien normal, como yo?

Las investigaciones demuestran que el pensamiento optimista, tiene en cuenta las anteriores cuestiones y además, nos ayuda a seguir adelante, a pesar de los obstáculos y adversidades normales del día a día. Lo cual está muy bien y de hecho, cuando ejercitamos el optimismo lo que hacemos también es:

  • Ganamos confianza y motivación.
  • Nos comprometemos más enérgicamente.
  • Tomamos medidas más dinámicas hacia la consecución de nuestros objetivos/metas.
  • Aumenta nuestra tenacidad, compromiso y concentración.

O sea, nuestra forma de comportarnos, aumenta las probabilidades de que atraigamos a la pareja adecuada o a personas interesantes a nuestra vida, ya que sin querer nos pone en mejor disposición. Pero, no siempre podemos practicarlo fácilmente porque hay circunstancias de extrema dureza que arrastrarán hasta el pensamiento más positivo y debido a ello, nos dejaremos irremediablemente, influir por deducciones y conclusiones negativas. Para estas circunstancias más adversas, tenemos otro ejercicio que ayuda mejor a combatir el pensamiento negativo y devastador.

⇒ Ejercicio 2: reinterpretación de las circunstancias extremas negativas. Técnica de las 3 columnas.

De forma deliberada o intencionada, vamos a buscar maneras de reinterpretar nuestras circunstancias extremas negativas de una forma más positiva, benévola y constructiva para poder tener fuerzas suficientes y seguir adelante con nuestros objetivos y metas.

1- Anotar nuestro problema o mayor escollo actual: “jamás cumpliré el sueño de conseguir a mi primer amor o a mi pareja ideal”

2- Anotamos nuestra primera interpretación del problema: “siempre he estropeado todas las relaciones que he tenido”.

3- Anotamos nuestra reinterpretación positiva del problema: “he madurado mucho a día de hoy y he aprendido también, en estos últimos 5 años. Se mejor seleccionar a las personas que se acercan o a las que yo me acerco y se valorar mejor a las personas buenas para mí”

Hay que decir que, a veces, lanzamos un primer veredicto fatalista sobre un objetivo concreto, valorando que está fuera de nuestro alcance y es sencillamente acertado. Volviendo a las cuestiones planteadas anteriormente sobre objetivos extremadamente exigentes y/o expectativas de futuro inalcanzables. Tampoco pasa nada. Hay conclusiones a las que se llega que están fundamentadas y son del todo racionales, basadas en hechos concretos, que aunque no nos gusten son correctas y se han de aceptar y asumir. No vamos a conseguir todos los objetivos y metas que deseamos en la vida.

Ejemplo: «Tengo el deseo/meta de querer casarme con un rey y ser reina de un país. Soy la dueña de una granja y vivo en una aldea». Aquí no es que seamos fatalistas es que nuestra primera interpretación será: «nunca lo conseguiré» y será la conclusión más acertada. No necesitamos reinterpretar de forma más positiva nada más sobre la cuestión. Ejemplo: una mujer de 48 años que tiene el sueño/meta de casarse con su hombre ideal y quedarse embarazada rápidamente para tener 4 hijos. No hay que pecar de optimismo.

En circunstancias adversas, se ha demostrado que los optimistas muestran mayor propensión que los pesimistas a renunciar a los objetivos inviables y al mismo tiempo, a contemplar la situación de la manera más atractiva posible. 

En esencia, practicar el optimismo nos confiere flexibilidad y una perspectiva global, para:

  • Juzgar nuestras metas y sueños de una forma realista y no fantasiosa.
  • Deshacernos de lo inalcanzable o prácticamente imposible.
  • Reconocer lo que hemos madurado o aprendido de nosotros mismos, gracias a los retos y desafíos que hemos afrontado y pasado ya en nuestra vida.
  • Seguir adelante encontrando nuevos objetivos/metas valiosos que perseguir, quizás más adecuados para nuestra personalidad, recursos y circunstancias.

Aprender a ser más positivo y optimista significa, aprender a ver las oportunidades/enseñanzas en las dificultades pasadas e interpretar el mundo futuro como un lugar lleno de posibilidades y a veces, solo a veces, de increíbles milagros

Reorientar tus objetivos vitales

Mientras que algunos continúan buscando inagotablemente a su media naranja, o pareja ideal; otros escogen liberarse de esa obsesión, de ese lastre y de esa  incesante búsqueda, casi por completo.

¿Por qué crees que estás solo/a en estos momentos?

Puedes tú mismo analizar algunas de las posibles causas que frecuentemente se dan en las personas sin pareja:

  • Puede ser que sin querer o inconscientemente, saboteamos nuestras propias relaciones.
  • Porque hemos tenido malos modelos y hemos aprendido incorrectamente a tratar a las parejas.
  • Tenemos aún poca experiencia y no sabemos lo que conlleva una relación.
  • Nos asustamos al avanzar en los pasos normales de una relación (descenso de la pasión, intimidad, dedicación, esfuerzo, convivencia, cooperación, compromiso…)
  • Nos asustamos por los potenciales escollos (ser lastimados, infidelidad, renuncias, rechazo…)

Si nos pasa alguna de las anteriores cuestiones es posible que necesitemos una terapia psicológica, consultar libros de autoayuda o el consejo de algún amigo/a más experimentado o más maduro/a que nos haga de mentor/guía.

  • Quizás, prefiramos estar solos, en realidad. Puede que no nos demos cuenta que es eso lo que nos gusta o inconscientemente no queramos reconocerlo.
  • Quizás, hemos analizado los costes y beneficios y en vista de nuestras circunstancias, hemos decidido no tener una pareja porque nuestra personalidad o estilo de vida es difícil de encajar con otra persona.

¿Cómo conseguimos liberarnos de buscar incansablemente y obsesivamente a nuestra ideal media naranja?

Los científicos han comprobado numerosas ventajas si queremos lograr este objetivo: librarnos de la obsesión de tener una pareja.

Las personas que se enfrentan a objetivos irreales, les va notablemente mejor, si son capaces de renunciar a ellos y adoptan nuevas y/o valiosas actividades en su lugar.

Según los investigadores son necesarios 4 pasos para avanzar de manera responsable, en la liberación de tener que tener pareja:

  1. Reducir nuestros esfuerzos y energías por encontrar pareja.
  2. Pensar que ese objetivo no es tan valioso ni importante ni esencial para nuestra felicidad.
  3. Buscar e investigar actividades/áreas que nos llenen y nos hagan disfrutar. Formarnos, avanzar en nuestra profesión, hacer más amigos íntimos, cultivar un cuerpo diez de gimnasio…
  4. Pensar en nosotros mismos, lo primero, y en nuestra identidad individual y personal, de modo diferente e independiente de tener la identidad formada como persona con una pareja. Somos solteros ahora y esto es lo que de momento nos define e identifica. Ahora, gastamos todo nuestro tiempo, pensamientos, palabras, energías y esfuerzos en el objetivo de ser la persona soltera mejor que podamos llegar a ser, nuestra versión mejor de soltero/a. Siendo por ejemplo el mejor amigo de otros, el mejor líder de un equipo …en lugar de ser el mejor esposo o pareja.

Hay mucha diversidad de terribles situaciones donde hay que  concentrarse en el presente, olvidar o posponer deseos/metas y centrarse en vivir lo mejor posible, como puede ser en las complicadas separaciones, divorcios con hijos, duelo por muerte de la pareja, enfermedades graves de la pareja, discapacidades, accidentes con insalvables secuelas….Hay que vivir plena y conscientemente el presente, según nos haya tocado en estos momentos, con optimismo  en el futuro y energía en mejorar e ir superando los obstáculos que a todos nos aparecen a lo largo del camino.

¿Qué hacen las personas con resiliencia para seguir siendo felices?

En todos los estudios de personas que tuvieron que pasar por terribles circunstancias, los individuos pudieron salir adelante y  tras sufrir dolorosas adversidades, lograron a duras penas sostener su felicidad, pese a todo, aunque muy alejados de sus iniciales ideales, necesidades y deseos. En estas investigaciones se han encontrado que:

1- Las personas lograron minimizar la importancia de los objetivos originales (ya inalcanzables).

Por ejemplo curación de la pareja enferma, tener un hijo con ella, triunfar profesionalmente mientras se ocupaba de un hijo discapacitado…

 2- Las personas dieron importancia a unos objetivos alternativos más realistas.

Por ejemplo, si nuestra pareja es un enfermo crónico, es posible dejar aparcada nuestra carrera profesional y en su lugar, concentrarse en ser la mejor pareja y cuidador posible.

Podríamos establecer aquí la metáfora de “la madre suficientemente buena”: una madre que no se esfuerza in extremis, a costa de su salud, por satisfacer de manera inmediata y a costa de su bienestar todas las necesidades de su hijo y pese a lo cual, éste se convierte en un adulto equilibrado y saludable. Es decir, no hace falta ser una madre absolutamente abnegada y sacrificada que prácticamente estés anulada como persona para ser una buena  madre en tu labor.

¿Estás teniendo una vida de soltería suficientemente buena?

La soltería tiene sus ventajas, como todo. Bien lo ratifican muchos de los casados/as de años de matrimonio, que quisieran estar ahora en tu lugar.

¿Estás aprovechando los momentos de soltería o de estar sin pareja o estás pensando más en lo que no tienes que en lo que ahora posees y quizá mañana no?

Preparar tu mente para lo que venga es lo mejor. Una mente preparada vale por dos.

El momento crítico que se vive cuando te asalta el típico pensamiento de: “estoy solo/a y tengo la sensación de que siempre lo estaré”. Estos momentos críticos son indudablemente dolorosos para muchas personas. Si estás en esta encrucijada piensa que tienes alternativas:

  • Seguir cavilando y rumiando obsesivamente sobre tu «horrible» situación y continuar siendo infeliz en ella, sin cambiar nada y sin gozar tu presente actual. No es recomendable. Deséchalo.
  • Hacer algo dinámico al respecto de tu situación de no tener pareja ahora. Es decir, esforzarte como prioridad en florecer lo máximo posible tú mismo, en prosperar y mejorar como individuo en más facetas o áreas, permaneciendo abierto a encontrar a alguien compatible, bueno e interesante que te encaje.
  • Descubrir que no tienes necesidad de una pareja para ser feliz y disfrutar del momento actual de soltería o de no pareja. Invirtiendo todo tu amor en tí mismo/a. Aumentando tu autoestima.

Si ante estas alternativas, lo primero que se te viene a la cabeza es:

→“ Jamás seré feliz estando solo”. «No soporto la soledad».

→“Soy un fracasado”. «Todo el mundo interesante que conozco está con pareja».

Considera seriamente, si tu deseo de tener pareja y casarte de blanco y por todo lo alto, es auténticamente tuyo o viene dictado por la familia, la cultura, las películas de amor romántico, la literatura romántica, la publicidad, el marketing…

Las investigaciones demuestran fehacientemente, que las personas casadas no son más felices que las solteras y que las solteras encuentran grandes motivos de felicidad y sentido de vida, en otras relaciones (no románticas y no sexuales) y en otras metas vitales.

Si no te gusta tu vida de soltero,  actúa y cambia tu vida de soltero.

Si no quieres o no puedes cambiar tu vida de soltero, cambia tu opinión, tus pensamientos e interpretaciones sobre esa vida de soltero/a que llevas.

El mito de la felicidad basado en que sólo se puede ser feliz con una pareja, resulta tan convincente como erróneo. Saber esto te sirve para que re-pienses un poco en tus creencias. Saber esto te sirve para que tengas esperanzas de poder vivir plenamente tu presente actual aumentando tu amor propio o autoestima. Saber esto es para que te abras a nuevas posibilidades y perspectivas vitales.

En el mundo hay muchas opciones, muchas áreas, muchos caminos y aunque no todos están a nuestro alcance, seguro que muchos sí que lo están.

«Grabad esto en vuestro corazón: cada día es el mejor del año». R.W. EMERSON

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Bibliografía: “Los mitos de la felicidad”. Lyubomirsky, S. (2014)

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