“Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta” .

Miguel de Cervantes.

«¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!»

Miguel de Cervantes

Comenzamos el artículo con el índice de contenidos. Cómo queremos tratar distintos aspectos y exponerlos con claridad, vamos a necesitar tres partes. Os dejo a continuación el Link de las dos últimas.

Celos. Recomendaciones para celosos y sus parejas. Parte 2.

Celos. Recomendaciones para celosos y sus parejas. Parte 3.

Índice

1. Introducción.

2.Sobre los celos.

3.Celos en hombres, celos en mujeres.

                    3.1. Tipos de celos

4.Celos, envidia y respeto.

5.Las pasiones.

6.Algunas recomendaciones para manejar los celos.

                  6.1.Confía en tu relación.

                  6.2.Previene situaciones desfavorables.

                  6.3. Qué hacer si yo soy el celoso.       

                 6.4. Qué hacer si mi pareja es la celosa.  

                 6.5. Refuerza la vida en pareja.

                 6.6. Comprométete en la relación.

7.Conclusión

Todo el mundo se empeña en dar consejos y los consejos son junto con las excusas, la mercancía más barata. Tenemos la costumbre de prodigarlos, a quien no nos los pide, y si en alguna ocasión te hacen falta, la gente no se atreve o no tienen ninguno adecuado a mano. La cuestión es que ya sea por su abundancia como por su poco valor hay un dicho popular que viene al caso:

“De tus consejos, la mitad en dinero, por favor”.

Cada cual tiene sus circunstancias, que seguro no conocemos en su totalidad, y para dar consejos hay que conocer muy bien el contexto, a la persona, sus intereses, sus valores, sus deseos y sus necesidades. Para todo ello, hace falta tiempo, dedicación y ponerse en el lugar del otro. Desgraciadamente, no son recursos y/o virtudes que todo el mundo posea. Incluso los que presumen de ello.

Sobre los celos

Para entender los celos primero hay que conocer cómo es nuestra afectividad.

La afectividad es el conjunto de reacciones psíquicas de la persona que se desencadenan ante contactos con el mundo exterior o ante los estímulos internos, como por ejemplo, los recuerdos, etc; y que generan, un tono emocional global de agrado o desagrado.

La afectividad, los seres humanos podemos expresarla de 2 maneras:

1)- De forma global, mediante el estado de ánimo o humor en un momento dado.

2)- De forma específica, mediante los afectos, que constan a su vez de emociones, sentimientos y pasiones.

Con el esquema queremos que veas ahora mejor, donde se sitúan los celos. Se ubican, como ves,  dentro de la afectividad, concretamente incluidos en los afectos y en la parte de las pasiones. De ahí que sean intensos y duraderos, en algunos casos.

¿Son los hombres más celosos que las mujeres?

Quizás se da algo más en hombres, pero es bastante similar en los dos sexos. Lo que sí es distintivo es el modo de expresión. Veamos otro esquema para entenderlo mejor:

En las sociedades machistas el miedo del celoso al qué dirán, el castigo social del tradicionalmente llamado “cornudo”, estimula a mantener el dominio sobre la mujer, sus sentimientos y sus comportamientos; y La idea de “propiedad” hacia la mujer e incluso sobre su receptividad sexual.

En estas sociedades machistas, desgraciadamente, se perpetúan ciertas pautas culturales procedentes de los procesos de socialización, que son los que transmiten e inculcan en las personas las normas morales y de comportamiento; así como, los criterios que determinan qué está bien visto y que no; y que puede, por tanto, ser sancionado.

Estas pautas culturales están en el origen de uno de los tipos de celos mas perversos y peligrosos, los celos posesivos, manipuladores o agresivos. 

En el siguiente cuadro queremos explicitar una de las clasificaciones que hay sobre los tipos de celos que se pueden dar, ya que no son todos iguales.

Afortunadamente, las pautas culturales cambian, y, a veces, lo hacen muy rápidamente, con lo que cuesta realizar las adaptaciones a tiempo y cuesta hacer los esfuerzos consecuentes; a parte, no todo el mundo se conciencia apropiadamente.

No hace tanto, en 2011 se realizó una encuesta en España por la Federación de Mujeres Progresistas y reveló que el 80% de los jóvenes entre 14 y 18 años opinaba que, en una relación de pareja, la chica debe complacer sexualmente al chico y él tiene la obligación de la defensa de ella.

♥ El hombre: tolera con mayor dificultad la infidelidad porque se le resiente su autoestima en mayor medida. Los hombres tienden más que las mujeres a utilizar tácticas de retención y control que van desde la sumisión a la violencia.

♥La mujer: tiende al autorreproche, acerca de lo que habrá hecho mal y tiende a buscar en sí misma sus propios errores. Las mujeres presentan con mas frecuencia los comportamientos de llamar la atención y de reforzar su atractivo físico.

Parece que tanto a hombres como a mujeres les afecta de igual manera tanto la infidelidad emocional como la sexual. No siempre es fácil distinguir entre infidelidad sexual y emocional, incluso para los propios afectados.

Celos, envidia y respeto

Hay que distinguir los celos de la envidia y de las faltas de respeto. Pareciera que son conceptos claros, pero la evidencia demuestra que no es así.

No siempre es fácil separar la envidia de los celos ya que ambos sentimientos presuponen:

Interacciones sociales.

♥ Comparaciones entre individuos.

♥ Perjuicio para las relaciones y la felicidad.

♥ La existencia de una falta.

      La falta en los celos se refiere al miedo de perder algo o alguien que ya se tuvo y pasa a ser para otro.

      La falta en la envidia se refiere a algo que no se consiguió, pero que otra persona tiene.

♥ Una exteriorización muy semejante:

     ⇒ Son parcialmente negados.

    Aparecen indirectamente a través, del miedo a perder, la rabia, la traición, la inseguridad, la inferioridad, la venganza, la paranoia, etc.

La envidia en general se refiere a una relación de dos, en la que el sujeto siente que le falta algo que el otro tiene y el deseo de que el otro no lo tenga.

Los celos tienen que ver con las relaciones triangulares y básicamente, consiste en el miedo a perder una relación por otra persona.

La envidia prefiere destruir. Los celos tienen como objetivo controlar.

El autor Foster, sugiere que la envidia provoca los celos como contra-reacción, como si fuesen complementarios. Por ejemplo, si alguien, por ejemplo, siente que su bella esposa está siendo envidiada, comienza a temer perderla, sintiendo celos. Lo mismo ocurre para cualquier objeto o atributo que es deseado:

«Quién tiene, no quiere perder; y cuando no se tiene, se quiere obtener; o, por lo menos, no quiere que el otro lo tenga».

¡Atención con el respeto!

Los celos son un auténtica tortura para las víctimas que pueden llegar a sumirlas en una profunda depresión. Los celos son una emoción universal. Por ello, hay que desmontar el mito de que los latinos son más celosos. Puede que tengan un carácter más explosivo en su conducta o más primario en su expresión, pero los celos se dan universalmente.

Los celos son principalmente un exagerado afán por poseer algo de forma exclusiva y cuya base es la infidelidad (real o imaginaria) de la persona amada.

El amor no es posesión

Los celos están más condicionados por el sentido de propiedad que por el deseo erótico.

Hay que saber, igualmente, que los celos no reflejan en todos los casos, la existencia de un problema psicopatológico. No teniendo, por tanto, que generar sentimientos de vergüenza relacionados con una posible patología mental.

Toda pareja debe aceptar ciertas dosis de incertidumbre respecto al presente y al futuro de la relación.

Pero, mientras que hay personas que sobrellevan la incertidumbre e incluso la amenaza de perder lo que mas quieren con naturalidad, otras no pueden evitar los pavorosos sentimientos de celos.

Lo que para algunos es una posibilidad en la que no merece la pena detenerse demasiado a reflexionar por la ausencia de indicios, para otros es una profecía monstruosa pendiente de cumplirse más pronto o más tarde. Pero no queda ahí, ya que el amor y en especial el amor apasionado, lo intensifica todo.

¿Cuáles son los límites de unos celos normales?

Los límites de los celos normales o razonables muchas veces resultan difíciles de distinguir, pero en general, la aparición de unos celos muy intensos refleja frecuentemente:

> La existencia de inseguridad

> Un alto sentimiento de posesión sobre la pareja.

> Un fuerte temor a perder la pareja en beneficio de un supuesto rival.

> Una falta de respeto hacia la persona querida.

Ser celoso de forma muy intensa, equivale a mostrar ciertos signos de inestabilidad emocional y una tendencia a confundir amor con posesión.

También se dan los celos retrospectivos, que son los que se manifiestan cuando las personas montan en cólera si la pareja menciona una relación sentimental mantenida años atrás.

La aparición de celos intensos refleja frecuentemente la existencia de:

♦ Alto sentimiento de posesión.

♦ Temor o miedo intenso a perder al amado.

Falta de respecto hacia la persona querida.

♦ Temor a quedarse en soledad afectiva.

♦ Sentimiento de vergüenza y humillación.

Pérdida del sentimiento de exclusividad sexual.

Incertidumbre sobre el futuro.

♦ Alto sentimiento de malestar, tan absorbente, que disminuye la concentración.

♦ Sentimientos de ira.

A considerar:

♠   El respecto ha de ser recíproco. Lo primero que reclaman las parejas en una relación, es respeto y luego es lo primero que no manejan adecuadamente. En una relación donde no hay ni respeto ni límites, los celos son uno de los problemas a surgir dentro de otros muchos.

Faltar el respeto es muy fácil y parece que es un concepto muy mal entendido. Respetar al otro, consiste en saber valorar los intereses y necesidades de la otra persona que por lo general, son diferentes a los tuyos. El respeto es un valor que permite reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades del otro, su valor propio y sus propios derechos. El respeto no es simplemente tener consideración o deferencia, sino que implica un verdadero interés no egoísta por el otro, mas allá de las obligaciones explícitas que puedan existir.

La falta de respeto genera violencia, enfrentamientos y conflictos de todo tipo; y más aún en la pareja, ya que las expectativas son muy altas.

♠  Ciertos rasgos de personalidad “especiales”. Se caracterizan por celar a la pareja para manipularla mejor y tenerla siempre enganchada y adicta al amado. Hay que huir de estos tipos de personalidad.

Las pasiones

Las pasiones son estados afectivos de gran intensidad, donde el sujeto se siente arrastrado. Son estados del afecto muy duraderos. La intensidad de las pasiones perturba la capacidad de juicio. Así, bajo la pasión, se realizan de forma inadecuada y poco sana:

⇒ El análisis de la realidad.

⇒ El proceso de toma de decisiones.

⇒ La evaluación de las consecuencias que puedan derivarse de la realización de un acto.

La venganza, los celos patológicos y la envidia son pasiones

Algunos sentimientos como el amor y el odio pueden experimentarse de forma pasional, cuando se viven con tal intensidad que queda alterada, al menos, transitoriamente, la clarividencia de juicio.

Las pasiones son específicamente humanas. Los animales nunca se apasionan, pueden irritarse, enfurecerse e incluso alegrarse mucho, pero ello sólo en presencia del elemento emocional desencadenante, es decir en el aquí y ahora, sin el efecto mantenido de la pasión.

Las pasiones tienen la intensidad de las emociones y la duración de los sentimientos

La emoción es una sorpresa que acaba pronto, que es pasajera; la pasión se ciñe al alma y es difícil librarse de ella.

¿Son todos los celos iguales?

No todos los celos son iguales.

  • Los celos pueden ser una emoción, cuando surgen de forma brusca y transitoria ante una situación concreta.
  • Los celos pueden ser un sentimiento, cuando se instalan de forma duradera en una persona e interfieren de forma significativa en la relación de pareja.
  • Los celos pueden ser una pasión, cuando son intensos, se mantienen de un modo estable y generan un estado de obcecación que le hace a la persona sentirse profundamente humillada y le lleva en los casos extremos, a agredir a la víctima.

Para finalizar, nos queda el último punto del índice, que son algunas recomendaciones que suman siglos; procedentes de la experiencia profesional acumulada por especialistas en la materia, mayoritariamente psicólogos y psiquiatras. Se recogen ya en la segunda parte del artículo. Son 6 recomendaciones de entre otras muchas que seguro se podrían dar.

Bibliografía:

-«Celos en pareja». Echeburúa, E. y Fernandez-Montalvo, J. (2010).

-Revista Psicoterapia y Psicodrama. Vol. 1, no 1. (2012).

-“Celos. Claves para comprenderlos y superarlos”. Martinez, J.M. (2018).

-“Cómo potenciar las emociones positivas y afrontar las negativas”. Maganto, C. (2010).

Imágenes:

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